sábado, julio 18, 2009

Protegeme (IX)

Después del primer golpe, todo se puso oscuro, “Skin” gritaba “get off me!!” por última vez y parecía que nadie se percataba de que lo estaban moliendo, ni siquiera Roque que estaba a escasos metros parecía interesarse por su suerte. Pero lo hizo, y de qué manera. Cuando iba por el tercer puño, el que lo tiró al suelo, y justo antes de que el mastodonte intentara propinarle la primera patada, vio cómo Roque saltó de la nada y le dio un cabezazo que lo dejó a punto de caer. No se conformó. Teniéndolo a su merced, tomó una botella de cerveza que encontró en la mesa vecina y se la partió en la cabeza, y luego otra, luego otra. Con la última botella el tipo cayó, causando, ahí sí, que todo el sitio se percatara de que se estaba gestando el apocalipsis de la noche. Por suerte para Roque, el sujeto no tenía amigos, pero bastó con que su mujer chillara para que tuviera como aliados a un par de patanes de iguales proporciones a las suyas. Al ver que la pelea había comenzado a extenderse, Vicente se incorporó y contra su propio concepto de si mismo, agarró el casco de una de las botellas que Roque le había quebrado a su agresor en la cabeza y lo apuntó hacia la cara de su novia. Todo el sitio se apartó, la música paró y se encendieron las luces en cuestión de segundos. Roque, que se había aplicado a darle patadas en la cara al mastodonte, se detuvo, tomó a Vicente por el brazo y le susurró al oído "vámonos, pero no soltés esa mierda hasta que estemos en la calle”. Abandonaron el local ante la cara estupefacta de la concurrencia. En la puerta encontraron un providencial taxi que abordaron sin pensarlo dos veces y al que hicieron arrancar rastrillando sus llantas contra el pavimento.

Sólo recordaba a Roque diciéndole al conductor que acelerara, que no le importaba que tuviera que irse a Policlínica, a la Unidad Intermedia de Manrique o al Hospital Pablo Tobón. Perdió el sentido mientras le preguntaba para qué.

No sabía qué hora era cuando despertó. Sólo vio a Roque, dormido en una silla, su torso desnudo reflejando un sol que parecía ser el poniente, un gesto apesadumbrado en el rostro, como si acabara de perder a un ser querido, y alcanzó a pensar que estaba muerto, en el infierno y condenado a pasar una eternidad de verlo pero no poder tocarlo. Sabía que no estaba en su cama, pues su habitación no tenía un techo tan alto, ni un olor tan penetrante a cloro, tampoco una bolsa de suero suspendida sobre su cabeza o una baranda que le impidiera caerse. La puerta se abrió y vio a su madre y a su padre. Roque abrió los ojos y negó con la cabeza a un gesto de ambos que Vicente sólo pudo interpretar como un examen angustiado de novedades. Le vio recibir agradecido una camiseta suya. Sonrió y le dijo “te queda muy bien”.

Sus padres fueron los primeros en acercarse, abrazarlo y mimarlo mientras contenían las lágrimas para no manifestarle toda la preocupación que habían sentido. Vicente sólo tenía ojos para aquel que desde el otro lado de la habitación poco o nada hacía por disimular que de verdad estaba preocupado, que la causa de su gesto triste cuando estaba dormido era él y que la sombra de su ex novio muerto había terminado por convertirse en su mejor aliada.

8 Comentarios:

Sixpence Notthewiser dijo...

Me he leido las ultimas dos entregas de un solo golpe. Me tienes de respiracion abatida, esperando...

XOXO

Luis Contreras dijo...

No se que decir....esto que acabo de leer es sobrecogedoramente bello....y eso es una antitesis, espero con ansia lo que sigue, lo que venga y ahora no quiero que termine si cada vez me voy a sentir asi....Abrazos? No! Besos es lo que te dejo por este post de hoy.

El Joker dijo...

Milo

sobrecogedor... la verdad pensé que los iban a volver naco en la disco...pero no... te las ingenias para que uno respire profundo en el último instante.

Casi le vi la cara a la novia del patán, me la imaginé chillando, la vi petrificada ante el pico de botella a tres milimetros de su nariz respingada...

Sos grande güevón, sos grande.

Aki®a dijo...

Yo solo voy a decir que desde hoy estoy de fiesta, celebrando con gozo que hace dos años y medio la vida me cruzo en la 50 con 50 y que desde ahi empece a comprender algo de lo que trae el arcoiris.

Agradecerle a la vida, a la causalidad porque a través de la letra precisa muchos conceptos se aclararon de la mano de alguien que ha hecho de escribir un dulce vicio, un maravillos hobbie.

Por supuesto no conozco el dia exacto de mi cruce por las cebras de la 50 con 50 pero si sé que mañana hace tres años un man-dril, en medio del desocupe de la tarde del sabado dio rienda suelta al pensamiento, a una voz que, hasta ahora, no se ha confundido con la de nadie mas.

Un besote enorme!

Memo pero no Orozco! dijo...

Milo

Como siempre vos, con esa manera de escribir...llegas hasta el punto de lograr que se visualicen de una manera tan clara todos y cada uno de las cosas que pasan dentro de esta historia.

Saludos!!

Aki®a dijo...

Happy, happy, Milo de mis amores!!!

Joey dijo...

Bueno y ahora, esta historia a dado otro giro inesperado, Milo recuerda que tus pobres lectores pueden sufrir del corazon, jejeje.

Un poco mas yo se que falta un poco mas.

De mis mejores deseos

Monchis dijo...

Luchar contra los fantasmas del pasado es una pelea perdida.

Esto no tiene manera de terminar bien.

Saludos,